Cocheros de Cartagena requieren mayor control para evitar el maltrato animal

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Redacción: laregional.net- Cartagena- Oscar Vásquez Reyes

La tradición de pasear en coches por Cartagena de Indias, se ha convertido en una problemática más, dentro de todas aquellas que  aún convergen en la ciudad amurallada. El maltrato animal ha superado las expectativas turísticas y hoy en día se ha convertido en un problema social que requiere del control de las autoridades.

Durante las épocas coloniales, el coche era utilizado por la alta sociedad, por su relieve social de lujo. Estos carruajes conocidos en el mundo con el nombre de carrozas en Cartagena, sencillamente coches, evolucionaron para las exigencias del sector turístico.

Los coches de Cartagena comenzaron a prestar servicios turísticos a principios del siglo XX, cuando el tráfico vehicular hizo su ingreso al sector amurallado, perdiendo el entorno colonial ese romanticismo que lo caracterizaba. Fue así como el coche cada día fue más solicitado para recorridos turísticos, lo que impulsó este tipo de servicios al crecimiento y organización de este gremio.

Con el pasar de los años, este servicio ha generado muchas polémicas cuando se conocen vídeos o imágenes de caballos que se desploman, mueren o se rehúsan a andar por agotamiento y deshidratación. Pese a las alertas lanzadas por la Asociación Protectora de Animales, las escenas se repiten y causan indignación entre la ciudadanía quienes solicitan de manera reiterada al Distrito medidas de control y protección para los animales.

Según el Decreto 0656 de 2014 el peso de los coches no debe exceder 525 kilogramos, ni el número de pasajeros sobrepasarse de cuatro adultos, normas que pocas veces se cumple. Una escena impactante se vivió el 25 de noviembre de 2019 cuando un equino intentaba levantarse del pavimento teniendo sujeto aún el pesado carruaje en el que turistas acostumbran a dar un paseo por el Centro Histórico. Según el cochero, el animal se desplomó al caerse en un hueco al tratar de esquivar un vehículo que pasaba por el lugar. El hecho causó rechazo en todos los cartageneros.

El 8 de julio de 2020, durante varios días algunos caballos fueron grabados en la rotonda del Castillo San Felipe. ¿La razón? La crisis económica por la pandemia del COVID-19 trajo escasez para los dueños y encargados de las pesebreras de Chambacú.

El 24 de diciembre de 2020, murieron 12 caballos por problemas de salud, según informó la Unidad Municipal de Asistencia Agropecuaria (Umata) de Cartagena. Estos animales se encontraban en las pesebreras ubicadas en Marbella, y venían registrando cólicos y afecciones gastrointestinales severas.

Fue tal la conmoción por la muerte de estos equinos que el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) y la Dirección de Protección y Servicios Especiales de la Policía Nacional (Dipro) realizaron diligencias de registro y allanamiento en las caballerizas de Marbella, en medio de la investigación para establecer las circunstancias que ocasionaron la muerte de los equinos. La comisión especial encontró varias irregularidades en los albergues donde reposan y conviven estos animales, así como en las calles del Centro Histórico donde se ofrece este servicio.

Así podríamos enumerar muchas escenas y hechos lamentables donde se fueron involucrados estos caballos en la ciudad, porque no sólo son utilizados para el turismo, sino para otros oficios de carga en toda la ciudad., se debe cumplir la reglamentación que cuide a todos los caballos de la ciudad, así como también se busque alternativas a la situación social y monetaria de los cocheros y sus familias.


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