Redacción: laregional.net- Montería-
Después de 110 días de haber tenido que abandonar sus casas por culpa de la violencia, comunidades campesinas e indígenas Embera Katío del Alto Sinú de Tierralta, que se habían establecido en el centro de Montería, comenzaron el retorno a sus territorios.
Las primeras 80 familias partieron la mañana de este domingo 8 de agosto hasta Puerto Frasquillo, en Tierralta, para desde allí dirigirse a cada uno de los resguardos o zonas de donde fueron desplazados.
Este lunes 9 de agosto retorna otro grupo de campesinos e indígenas, el martes 10 el último grupo para completar el proceso de retorno de las comunidades indígenas de Iwagadó, Karagaby y Camaenka, así como la de los campesinos del Alto Sinú. El total serían unos 1.500 indígenas que regresan a sus tierras.
El proceso es supervisado por la Defensoría del Pueblo, el gobernador de Córdoba, Orlando Benítez y el viceministro del Interior, Carlos Baena.
El gobernador de Córdoba, Orlando Benítez, afirmó que el compromiso es verificar que el retorno y que el Estado salde una deuda histórica que en materia social tiene con estas comunidades.

Por su parte, el defensor del Pueblo, Carlos Camargo, manifestó que durante los próximos 3 meses un equipo interdisciplinario de la Defensoría se quedará con las comunidades en sus resguardos, como garante de que se respeten sus derechos.
Desde el pasado 20 de abril se inició el desplazamiento masivo por el que al menos 1.503 indígenas, de 210 familias, se ubicaron en carpas en el parque principal Laureano Gómez de Montería.
Los indígenas permanecían en el corazón de Montería en calidad de desplazados, señalando que en sus territorios hay presencia de grupos al margen de la ley y que ellos están en medio del fuego cruzado.
También indicaron que no hay alimentos y que las condiciones de pobreza son extremas, razón por la cual el gobierno se comprometió a entregarles mercados durante nueve meses.
