Aumenta la preocupación de más de 150 familias campesinas en el sur del municipio de Palmar de Varela, Atlántico, quienes hoy están sufriendo las consecuencias del aumento del río Magdalena, tras la filtración de sus aguas por el rompimiento de un jarillón de protección.
La emergencia se presentó en la madrugada de este domingo, en momentos en los que las filtraciones del agua arrasaban con cultivos de yuca, maíz, papa y guayaba con los que contaban las más de 150 familias afectadas, quienes hoy envían un SOS al gobierno local y departamental.
Cesar Sandoval, líder cívico del municipio, asegura que sí el muro de contención se llegara a romper del todo, los municipios de Palmar de Varela y Santo Tomás quedarían bajo el agua para finales de año, cuando empiece la cruda ola invernal y se aumenten los niveles en el río Magdalena.
«Es preocupante la situación porque ya empezó a filtrarse el agua de esa manera con tan solo un pequeño boquete roto, no quiero imaginar lo que pasaría sí el muro se rompe completamente. Alzamos nuestra voz para que el la gobernación del Atlántico nos acompañe y se defina una hoja de ruta para atender la emergencia antes de la época de lluvias», dijo.
