
Un total de 1.470 efectivos, incluyendo unidades especializadas y fuerzas de élite, estarán a cargo de la vigilancia y protección de las delegaciones de 33 países de América Latina y 27 de Europa.
El dispositivo incluye patrullajes aéreos y marítimos, así como la participación de unidades especializadas en la detección de explosivos y antiterrorismo.
El objetivo es brindar un ambiente seguro para los jefes de Estado, dignatarios y acompañantes que asistirán al certamen internacional.
La Policía Nacional ha asegurado que se cumplirán con los estándares internacionales de seguridad exigidos para eventos de esta magnitud.
