La falta de pago llevó a las manipuladoras de alimentos de la Institución Etnoeducativa N.° 24 a protestar pacíficamente frente a la Secretaría de Educación de Riohacha. Las trabajadoras reclaman los honorarios correspondientes a junio y julio, mientras esperan una solución de las autoridades distritales.
Las manifestantes aseguran que sus cuentas de cobro permanecen estancadas en la Oficina Financiera desde hace más de dos semanas, sin avanzar hacia Tesorería para completar el proceso de desembolso. La demora, según denuncian, les impide disponer de recursos necesarios para sostener a sus familias.
El problema afecta especialmente a mujeres que comienzan su jornada desde las cuatro de la mañana para preparar los alimentos de los estudiantes. Muchas dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas como arriendo, transporte, alimentación y otros compromisos económicos.
El operador del Programa de Alimentación Escolar (PAE) informó que las cuentas de los dos meses ya cuentan con aprobación de la interventoría y de los profesionales responsables. Ante esto, las trabajadoras piden que se agilicen los procedimientos administrativos y se establezca una fecha para recibir el dinero.
Las manipuladoras permanecían a la espera de una respuesta de las autoridades educativas. Mientras tanto, la falta de una fecha de pago mantiene la incertidumbre entre las trabajadoras, que exigen una solución oportuna para evitar que continúen acumulándose los retrasos en sus honorarios.
