El Gobierno Nacional avanza en medidas para poner límites al uso de vehículos equipados con cámaras y sistemas de detección de infracciones, conocidos popularmente como “carros cazafotomultas”. La nueva disposición busca evitar que estos automotores sean utilizados como si tuvieran autonomía para sancionar a los conductores.
La medida establece que la detección de una posible infracción mediante dispositivos tecnológicos no significa, por sí sola, que pueda imponerse automáticamente un comparendo. Para que el procedimiento tenga validez deberá existir la intervención de un agente de tránsito, quien tendrá la responsabilidad de verificar las circunstancias y adelantar el proceso correspondiente.
Con esta decisión se busca reforzar las garantías de los conductores y evitar que las herramientas tecnológicas terminen reemplazando las funciones que legalmente corresponden a las autoridades de tránsito. Las cámaras podrán servir como mecanismo de apoyo para identificar posibles infracciones, pero no tendrán facultades independientes para sancionar.
El cambio también pone bajo la lupa la operación de los vehículos que recorren las calles registrando placas y conductas de los automovilistas. Las autoridades deberán ajustar sus procedimientos para que la tecnología sea utilizada como elemento de control y evidencia, dentro de las reglas establecidas por la legislación colombiana.
La decisión genera expectativa entre conductores y organismos de tránsito, especialmente en ciudades donde estos vehículos han sido utilizados para detectar infracciones. El debate ahora estará centrado en cómo se aplicará la medida y qué ocurrirá con los procedimientos adelantados mediante estos sistemas.
