El balneario Hurtado volvió a abrir sus puertas después de una intervención que dejó al descubierto la magnitud de los problemas que durante años habían afectado uno de los principales atractivos turísticos de Valledupar.
La recuperación incluyó el retiro de más de 20 carpas y 15 terrazas, además de muros y otras estructuras instaladas sin autorización en inmediaciones del río Guatapurí. La maquinaria también fue utilizada para despejar sectores que estaban ocupando zonas cercanas al cauce y devolverle espacio al entorno natural.
Uno de los resultados más contundentes fue la recolección de 55 toneladas de residuos, acompañada de trabajos de poda, limpieza y adecuación. A esto se sumó la demarcación de más de 500 metros de vía y el despliegue de controles de seguridad y movilidad durante los días de cierre.
La Alcaldía de Valledupar informó que la intervención alcanzó cerca del 90 % de las metas previstas y que el proceso también involucró a los comerciantes del sector. En total, fueron caracterizados 199 vendedores, quienes participaron en jornadas de capacitación y orientación sobre manipulación de alimentos, emprendimiento y condiciones sanitarias.
Con el balneario nuevamente habilitado, el desafío pasa ahora por evitar que regresen las ocupaciones irregulares y la acumulación de residuos que motivaron la intervención.
La administración municipal sostuvo que la recuperación debe mantenerse con el compromiso de comerciantes, visitantes y autoridades para proteger el río Guatapurí y conservar a Hurtado como uno de los principales escenarios turísticos de Valledupar.
