Para mi, el hecho más interesante de estas elecciones presidenciales ha sido la corrida del Uribismo hacia una versión más moderada, más de centro.
Cuando yo vi que el Centro Democrático escogía a una mujer como candidata, y a un GAY como candidato a vice, casi me voy para atrás. El partido del “macho paraco”, el partido del “hombre de derecha traquetoide”, el partido del “fascista colombiano”, escogiendo a una mujer y a un gay para su tiquete ¡madre mía!
Obviamente, no funcionó, porque ese instinto fascista-traqueto-paraco que existe en Colombia se mudó hacia las toldas de Abelardo. La extrema derecha en Colombia ya no está con Uribe, está con Abelardo. El problema no era Uribe, quizá nunca lo fue. El problema es que en Colombia hay una masa de gente fascista-traqueto-paraca a la que siempre hay que darle un atarvan para que vote.
En el 2002 y el 2006, ese atarván fascista-traqueto-paraco fue Uribe mismo, y como él fue el primero de ese perfil, todos creímos que él era la encarnación del fascista colombiano, y de alguna manera, lo era.
Pero, luego, pasaron los dos periodos de Uribe, y Santos se lanzó como candidato de esos mismos fascistas-paraco-traquetos, y salió elegido. Pero Santos tenía su propia agenda y con base en esa agenda traicionó el instinto traqueto-paraco-fascista que encarnaban los electores uribistas, y hoy en día es considerado el “gran traidor” del Uribismo por haber hecho la paz con las Farc.
Entonces, cuando pasaron los 2 periodos de Santos, el uribismo puso a un pollo criado en casa como nuevo representante de ese instinto fascista-paraco-traquetoide, y ese fue Duque, quien ganó y llenó la necesidad que existe siempre en Colombia de darle “atarván” a la derecha, aunque Duque era un atarván distinto, no tanto de forma como de hechos.
En el 2022 el candidato de ese instinto fascista-traqueto-paraco fue Fico, pero Fico no se veía muy extremista y era más traqueto que paraco, y en consecuencia, el uribismo se ahogó, pasando ese voto “instintivo” a Rodolfo, un pingo patán santandereano que se cascaba a la gente y al que le entraban arranques de violencia verbal. En Rodolfo la extrema derecha colombiana que siempre busca a un “ atarván” encontró lo que buscaba.
Pero Rodolfo era un “atarván” medio desorientado, que no le puso mucha atención a su campaña, y ese nuevo atarván que siempre demanda el instinto de la extrema derecha colombiana perdió con Petro, pero no por mucho, apenas por 700 mil votos.
Llegamos al 2026. El uribismo, creyendo que las reformas sociales de Petro han moldeado al electorado, al punto de afectar la forma como vota, decidió hacer una apuesta arriesgada, sin entender que en Colombia existe un enorme instinto fascista-paraco-traqueto que no come de inventos. En esa apuesta, el CD se correría un tanto hacia el centro, con el propósito de competir mejor con la izquierda, que también buscaba votos de centro.
Pero esa apuesta no entendió que en Colombia hay un enorme instinto fascista-traqueto-paraco que no está para experimentos, y que elección tras elección exige su “bagre” facista-traqueto-paraco, y que si no se lo dan, se revela y se va para otra parte, y eso es lo que ha pasado. Paloma y Oviedo no llenaron las necesidades de ese instinto fascista-traqueto-paraco, y esa masa de extrema derecha se fue con Abelardo, un bagre paraco-traquetoide con todos los fierros.
Ahí están tratando de sacarle escándalo a Abelardo con el cuento de que el man le lavó plata a Alex Saab, el hombre duro del billete del chavismo, pero eso a la gente del instinto fascista-paraco-traqueto le importa un pito, así como le va a importar un pito cualquier otro escándalo que le saquen al man.
Ese instinto fascista-paraco-traquetoide necesita ser alimentado en todas las elecciones como un “Kraken”, un Kraken insaciable que nunca va a estar satisfecho. Y como Petro la cagó, ese “Kraken” insaciable está increíblemente hambriento en estos momentos y hay que darle de comer con urgencia.
Estamos ante una de las paradojas más raras que yo he visto en política. Los que odian a Petro, a Cepeda y a la izquierda los odian porque estos son amigos y/o aliados de las FARC, los comunistas y el régimen chavista en Venezuela. Mucho del odio que recibe Cepeda es por su cercanía con las Farc y con el régimen chavista de Venezuela, que es inmensamente detestado por la masa de extrema derecha de instinto fascista-paraco-traqueta.
Sin embargo, al mismo tiempo, esa masa de instinto fascista-paraco-traqueta va a votar fervorosamente por un tipo que es ÍNTIMO AMIGO Y ABOGADO de uno de los chavistas más poderosos de Venezuela, el colombiano Alex Saab. Lo que pasa es que Saab no es un “chavista de uniforme” sino “chavista de billete”, plata que se ha robado durante 20 años porque Saab es millonario por todo lo que le ha robado al Tesoro Venezolano.
Pero a la masa de instinto fascista-paraco-traqueta de Colombia eso le importa un pito. Es tanta la necesidad de extrema derecha de este “Kraken” insaciable, que a los fascista paraco-traquetoides de Colombia les importa un carajo que ellos mismos se hallen en una contradicción. Abelardo es un bagre fascista-paraco-traquetoide “certificado” y con eso basta, no le busquen paradojas al man porque eso no importa. Es cualquiera menos la detestada izquierda.
Ya vendrá el 2030, y si la izquierda vuelve a ganar hoy, si Cepeda sale elegido, ese instinto fascista-traqueto-paraco va a ser un Kraken de mil cabezas en el 2030 que va a demandar a un monstruo de candidato peor que Abelardo, porque ese monstruo va a estar híper-hambriento.
Con la maldad de Uribe no va a alcanzar, con la maldad de Abelardo no va a alcanzar, con la maldad de la Cabal no va a alcanzar. En el 2030, el instinto fascista-paraco-traquetoide colombiano va a escoger a un paramilitar amnistiado, o un traqueto amnistiado, o a un asesino confeso, porque esa masa asesina que hoy piensa votar por Abelardo siempre require de un monstruo que los represente.
Esto no es de Uribe, ni de la Cabal, ni de Abelardo, ni de nada. Las fuerzas que conducen estos instintos fascistas-paraco-traquetoides son una combinación de fuerzas internas y externas que conducen ese instinto.
Son los gringos y los judíos, con su poder militar y económico, quienes constantemente alimentan a este Kraken insaciable que siempre requiere de monstruos-candidatos de extrema derecha. Monstruos que contengan la expansión de la izquierda latinoamericana.
El instinto está en nosotros, pero los que lo conducen y lo llevan a puerto son los gringos y los judíos.
Que en el cierre de campaña de Abelardo estuvo un tipo aliado de Trump a quien este consideró como posible embajador americano en Colombia, un carajo llamado Dan Newlin.
¡Qué descubrimiento!
Avísenme cuando le encuentren la foto a Abelardo, o el video, con alguno de los duros del Lobby de Israel, un Bill Ackman, o con una Miriam Adelson, o con un israelí top del Mossad. En Colombia hay una extrema derecha insaciable que siempre pide “monstruo fascista”, pero afuera es en donde están los que conducen a estos monstruos para que salgan elegidos.
Esto no es de uribes, ni de duques, ni de abelardos, esta es una vaina más profunda y peligrosa, y Colombia tiene que dejar de mostrar ese instinto fascista-traqueto-paraco porque, en cada nueva elección, va a aparecer un monstruo más feo que el anterior, patrocinado desde afuera.
Y ese es el problema. Controlar un instinto es un asunto muy verraco…
Abelardo no es un candidato para masas racionales, es un candidato para masas “viscerales”…
