Me llega por aquí un post dizque preguntando cuál es la peor ciudad de Latinoamérica, la ciudad a la que uno nunca más volvería.
Resultado de esta encuesta virtual: (1) Lima; (2) Cartagena; (3) Ciudad de Mexico; (4) Santiago de Chile; (5) La Paz. Y después de La Paz, viene Medellin.
Lo de Cartagena me parece uno de los ocasos mas estrepitosos de Colombia como pais, pero sobre todo, de los cartageneros. Siendo Cartagenero, no entiendo cómo fue que llegamos a ocupar este segundo puesto tan deshonroso, teniendo un ciudad tan bonita en su parte colonial.
Mentira, sí sé, y lo voy a decir por aquí, a sabiendas de que me pueden cerrar la cuenta de FB por decir esto, o suspenderme por un buen tiempo: LOS NEGROS DE CARTAGENA ACABARON CON LA CIUDAD.
Me puse a leer los comentarios de los que votaban, y había miles de comentarios, y todos decían lo mismo: “¡Una lástima, una ciudad tan bonita pero los vendedores nos sacaron corriendo!”. O “linda la ciudad, pero nos estafaron en la playa, o en Playa Blanca, o en las playas de Bocagrande”.
Hace un par de semanas un amigo me mandó por Messenger una noticia de otro atraco a unos turistas en Cartagena. Resulta que unos mejicanos alquilaron una lancha para ir a las Islas del Rosario y cuadraron el precio con el lanchero, y cuando ya estaban de regreso, en el mar, les exigieron como $1,500 dólares para regresarlos. Al negarse los mejicanos, los hijueputas lancheros apagaron el motor de la lancha en altamar, efectivamente, secuestrando a los turistas hasta que pagaran.
En otro mensaje que me mandaron hace poco, unos negros vendedores de la playa de Bocagrande le cobraron $3 mil dólares a unos turistas americanos por tomarse como 10 cocteles llamados “Pablo Escobar” (¡háganme el favor el hijueputa nombre del cocktail!), y para buena fortuna del turista, su banco identificó la transacción como sospechosa y la bloqueó. ¡Pa’ que fue esa vaina! Los negros de la playa se volvieron locos y se le presentaron al gringo en su hotel, machete en mano, para que les pagara, y al man le tocó llamar a la policía, quien llegó con un man de la alcaldía que tienen ahí para controlar esos abusos, y después de amenazarlos con meterlos presos, los manes aceptaron un pago adecuado. Pero le tocó al man de la alcaldía explicarle a esos hijueputas que el gringo no se quería volar sin pagar, sino que, la estafa era tan grande, que el banco la marcó como sospechosa y bloqueó la tarjeta.
Y todos esos manes estafando y atosigando a los turistas, son negros. Lo lamento, pero es la verdad.
Cartagena tiene un problema en su caracter enorme. Antes, cuando yo era pelao, el cartagenero tenía fama de “boluo”, de “peleón”, de guapo de pelea, pero con el tiempo, ese afro “boluo” de Cartagena se ha convertido en un mafioso hijo de puta que ya no busca defender sus derechos a los puños, si no que busca matarte. ES UNA CIUDAD COMPLETAMENTE DISTINTA A LA DE MI NIÑEZ. La Cartagena de hoy es una mafia de atracadores a cielo abierto, y esos negros, o te venden algo y luego buscan robarte con los precios, o te atosigan hasta que te aburren. El resultado para el turista es el mismo, y su decision, definitiva: ¡NO VUELVO A ESTA CIUDAD DE MIERDA MÁS NUNCA!
Cada día que pasa me alejo más y más de Cartagena. Lo que sucede entre esos afros atracadores es un reflejo de la clase más alta. Con contadas excepciones, entre las cuales tengo algunas por aquí de contacto, la gran mayoría de la gente es una porquería. Los de la clase alta -y a esos los conozco bien- son unos hijueputas de mala calaña. De hacer negocios y tumbarte, o de buscar en donde robar.
Los de la clase media, son resentidos y odian a los de la clase alta porque aquellos tienen más que estos.
Y los de la clase baja, son otros hijueputas porque creen que los de la clase alta les deben, historicamente, y esa es la justificación para estafar y amenazar a los turistas.
Yo no conozco NINGUNA OTRA CIUDAD DEL MUNDO con el problema tan grave de los vendedores ambulantes de Cartagena. Yo no conozco ninguna otra ciudad ARRUINADA EN SU IMAGEN por este fenómeno tan cartagenero. En todas las grandes ciudades turísticas ese problema está controlado, excepto en Cartagena.
Como he mencionado arriba, la peor ciudad de Latinoamérica, según los votantes de FB, es Lima, pero yo entiendo porque Lima es tan odiada. Lima es un cagadero desértico, gris y vuelto mierda. Pero Cartagena no es un cagadero, estéticamente hablando. Cartagena está en este ranking por su GENTE, porque el CARTAGENERO ES UN HIJUEPUTA LADRÓN ESTAFADOR. La Paz está en ese ranking porque es alta, fea, y sin atractivo. Ciudad de Mexico esta en esa lista por el trafico y el smog, y porque es enorme y fea. Santiago está en este ranking por el smog y porque carece de vida nocturna (según dicen, yo nunca he estado). A Medellín la critican por la cultura traqueta y por la putas. Pero la única ciudad criticada por su gente, es Cartagena.
Y ese problema no se soluciona de la noche a la mañana. Tú puedes embellecer a una ciudad fea, pero sacarle lo “hijueputa” al cartagenero es una tarea casi imposible. Ese negro estáfador nunca va a cambiar, a menos que los empiecen a meter presos por sus fechorias.
Estos dos últimos años estuve pensando en, de pronto, comprar una propiedad en Cartagena, ya pensando en el retiro, y con el paso del tiempo, se me quitaron las ganas. Yo no quiero volver mas nunca a Cartagena, me di cuenta de eso, y ya alla no tengo nada que me interese, ni atractivos que me llamen como para volver. Todo el mundo cuando envejece quiere volver al sitio en donde creció y de pronto morir ahí. Todo el mundo excepto yo. Yo no quiero volver a Cartagena, y con todo lo que oigo, ¡menos todavía! Y la razón es simple: para ser feliz en Cartagena, hay que ser un hijueputa, y yo no tengo talante de hijueputa.
No, no mas Cartagena para mi. Cartagena para mi es pasado, y al menos por ahora, no pienso volver. ¿A qué vuelve uno a una ciudad de hijueputas?
Cartagena: la segunda peor ciudad de Latinoamérica.
¡Esta vaina es de no creer!!
Todavía no entiendo como fue que llegamos a esto…
