El saludo de Alfredo Gutiérrez que inmortalizó a Juana Montes

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La historia detrás del icónico saludo que aparece en muchas canciones de Alfredo Gutiérrez —“¿Por qué está con Juan Montes y Eliecer?” o “Juanita Montes”— ha despertado curiosidad durante décadas.

Muchos se preguntan: ¿quién fue realmente esa mujer cuyo nombre quedó inmortalizado en el folclor vallenato?
Aquí te lo contamos.

Juana Montes nació en 1904 en Palmito, Sucre, a los 15 años se mudó a Sincelejo, donde realizaba oficios varios en las fincas vecinas.

Con el tiempo, llegó a convertirse en organizadora de cumbias en “La Carauta”. Además, era tía del reconocido guacharaquero Dunuil Montes (Babucha), Q. E. P. D., quien hizo parte de Los Corraleros de Majagual y posteriormente del conjunto de Alfredo Gutiérrez.

Juana vivía en un barrio llamado El Bongo, en la salida de Sincelejo. Según palabras del mismo Alfredo, “cuando aún no éramos famosos, nos reuníamos en casa de Juana.

Al frente había una pequeña tienda de otro personaje llamado Eliecer. Allí llegábamos, y Juana nos hacía sancochito, comida… y parrandeábamos”.

Incluso cuando Alfredo ya era famoso, seguían visitando a Juana. Ella les guardaba los instrumentos cuando regresaban de gira, les preparaba comida y los acogía como familia. En agradecimiento por su apoyo y cariño, los músicos decidieron mencionarla en los saludos de sus canciones.

Para muchos artistas, Juana era una especie de Celestina, protectora y confidente, y ella solía decir que Alfredo era como un hijo, pues él llegó siendo muy joven a Sincelejo y vivió alquilado en su casa allá por 1959.

La voz del famoso saludo es del cajero Carmelo Barraza, quien también vivió en casa de Juanita.

Esta es la historia de un personaje folclórico, alegre y carismático, cuyo nombre quedó para siempre grabado en la memoria del vallenato.


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