EL UNIVERSAL, GABO, SU HIJA Y CORONELL –Por Felipe A. Priast

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¡Dios mío! El Universal, la porquería periodística más grande que existe en Colombia, la basofia impresa más torcida y encubridora del mundo, lanza ayer la primicia mundial de que García Márquez tuvo una hija por fuera del matrimonio, ¡mi madre! De ver y no creer.

La pregunta, claro, es ¿por qué ahora?

Según leí, la existencia de esa pelada se conocía desde hacía años y se rumoraba desde hacía décadas, ¿por qué sacar la noticia ahora?

Conociendo como conozco a Cartagena -y a algunos de los dueños de El Universal-, yo lo que creo que pasó es que, la capturada de la presidenta del Concejo de Cartagena fue un escándalo “too many” para Cartagena y los dueños de El Universal concluyeron que había que sepultar el mal nombre de Cartagena derivado de esa noticia (y reforzado por mi nota del sábado), sacando la bomba de la hija de García Márquez.

El Universal nunca saca primicias de nada, ¡nunca! De hecho, lo considero el peor periódico del mundo (una opinión personal) porque su labor principal, desde siempre, es esconder noticias que empañen el nombre de Cartagena y el de los cartageneros de “bien”.

El Universal solo tiene dos secciones relevantes: la página social, y la página roja, pare de contar.

Por eso, mandarse esta chiva mundial…es como soltar la bomba atómica en Hiroshima, una vaina que arrasa con todo lo que haya por ahí. Se ve a las claras que en Cartagena estaban angustiados con la noticia sobre la concejala traqueta, estaban mortificados por el man nombre que le ha traído a la ciudad. Al cartagenero le gusta robar sin levantar polvo, y esa noticia estaba levantando un tierrero.

En otras palabras, la chiva de la hija de Gabo no fue chiva, fue bomba para esconder, que es lo que mejor hace El Universal. Esconder cagadas de cartageneros a punta de los secretos del colombiano más distinguido y famoso del siglo XX.

Porque, yo no sé si ustedes se han dado cuenta de esto pero, El Universal está usando un chisme, una infidelidad del colombiano más glorioso del siglo XX, para salvar el nombre de su ciudad. La dizque aristocracia cartagenera (whatever!) escondiéndose detrás de Indira Cato, la hija de Gabo.

Sobre la hija de Gabo solo quiero decir que es igualita a Gabo, que no me interesa la historia como no me interesa la vida privada de nadie; que no cambia en nada mi apreciación literaria por GGM, y que no entiendo por qué Gabo, quien por esos años hubiera podido tener de amante a la vieja que quisiera, decidió tener un affair con esa vieja, Susana Cato. Esa vieja era más fea que Mercedes, quien fue una mujer bastante atractiva. Si yo me consigo una moza, me consigo una moza mejor que mi mujer, no peor.

Y ya que estamos hablando de periodistas y periódicos torcidos, hablemos de Coronell, el especialista número 1 en Colombia en noticias “post-mortem”.

Hoy, como era de esperarse, se agarró de la noticia de Gabo en el “Reporte Coronell” para meter cuña sobre su revista, “Cambio”. No me extrañaría que él estuviera metido en lo de la chiva de la hija de Gabo para promocionar su revista.

Pero más interesante su nota de ayer en Los Danieles. Segunda parte sobre su curbrimiento de los Gillinski y la compra de estos de Sura y Nutresa. Dice Coronell en su artículo de ayer: “Hoy los vendedores de Sura se despertaron con la convicción de que han vendido sus acciones por debajo del precio del mercado”.

Coronell tenía toda la historia hacía varias semanas, pero se demoró en publicar sus notas, y las partió en varia entregas para que rindieran.

Si su interés hubiese sido prevenir a la comunidad de lo que hacen los Gillinski, ¿por qué no los previno la semana pasada, y así, evitarles esa pérdida del 23% por ciento de la que habló ayer?

Esos artículos de Coronell sobre los Gillinski son puro “bluff”, ahí no hay nada. Unos post-mortems chimbos sin valor noticioso. Son puros chismes, nada ilegal, nada comprometedor de verdad-verdad.

Yo lo que creo es que Coronell está construyendo su credibilidad sobre la ruina de Semana, siguiendo un plan armado.

Después de que Felipe López vendiera Semana, esta pasó a ser un medio “desechable”, con fecha de caducación. Entonces, Coronell, quien empezó con toda esta saga de Semana de los últimos 3 años, está dándole una estocada final planeada para posicionar a su nueva revista, “Cambio”. Todo fue calculado, todo fue planeado, todo es una farsa. Yo no creo en Coronell dándole palo a los Gillinski, no cuadra, lo siento…

Y que alguien le diga a Gustavo Tatis, el carajo que sacó la noticia sobre la hija de Gabo, que no sea hijueputa. Lavar el mal nombre de Cartagena, con un chisme sobre el colombiano más glorioso del siglo XX, no es noticia, es una malparidez.

Hubiera sido noticia en la revista “New Yorker”, o en El País de Madrid, pero no en esa basofia de El Universal. Y, ciertamente, no en estos momentos.


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