En el contexto de la controversial denuncia en contra de la ‘bodeguita uribista’, en la que personas vinculadas al partido del expresidente se organizaron por medio de un grupo de WhatsApp para desprestigiar a los opositores del mismo; el periodista Daniel Samper continúa publicando ciertos detalles relevantes que llevan a cuestionar al Gobierno actual.
En su última columna el periodista de la Revista Semana dio a conocer una investigación según la cual recientemente el gobierno de Iván Duque entregó un contrato de aproximadamente 900 millones de pesos a la empresa de uno de los instructores de la estrategia de desprestigio que fue implementada a través de las redes sociales, quien además es un exconvicto.
De este hecho, el columnista destacó que la Agencia Nacional de Seguridad Vial adjudicó el contrato a Praesidium SAS, una empresa que pertenece a José Raúl Ramírez Chavarro y Carlos Arturo Escobar Marín, quien fue condenado en Estados Unidos por el cargo de fraude informático.
Conforme la columna, la captura sirvió para que Escobar Marín se creara la fama de tener grandes habilidades para manipular y modificar datos encriptados, inventando que fue capturado debido a que con estas habilidades logró ingresar de modo ilícito a la red de un banco en Estados Unidos, burlando su seguridad.
Esta historia fue rebatida por Coronell al asegurar que en realidad su condena no se debió a las razones que él menciona sino a haber realizado estafas con cheques y haber usado tarjetas de crédito falsificadas con las identidades Carlos Escobar, Walter Frank Pérez y Esteban M-. Bullis.
Luego de cumplir su condena, Escobar Marín retornó a Colombia y empezó a promocionar sus supuestas habilidades, exponiendo en medios digitales que es un experto en seguridad informática e “interceptaciones”. Producto de esta publicidad hecha a sí mismo obtuvo, entre otros negocios, el contrato ya mencionado por el que recibió cerca de 900 millones de pesos.
Respecto a este contrato, Coronell encontró numerosas irregularidades que ponen en duda la rectitud del procedimiento. Entre otros aspectos, el periodista indica que el contrato fue entregado sin que mediara una licitación pública.
Además, Coronell destacó que la campaña que fue entregada a Praesidium SAS, la empresa de Escobar, se basaba en la prevención y promoción de estrategias de seguridad vial; sin embargo sus resultados son algo dudosos ya que la empresa mostró resultados distintos a los que en realidad se presentaron, como compartió el columnista:
“Más modesto que el alcance de la cuenta ha resultado el contenido creativo de la campaña. […] Una señal de tránsito decorada con un moño tomada en un zoom tembloroso pobremente ejecutado. Hace unas semanas, Praesidium le reportó a la Agencia Nacional de Seguridad Vial que ‘el total de impacto y alcance de las campañas en Facebook e Instagram desde el 15 de diciembre fue de: 90.726.429 millones de personas’ (sic). Asombroso. Casi el doble del total de la población de Colombia”
Además, el columnista dio a conocer información e imágenes en las que se aprecia el nexo de Escobar Marín con Álvaro Uribe Vélez, el mayor involucrado en todas estas controversias. Fuente Consultada: Revista Semana.
