La justicia colombiana emitió una decisión que podría cambiar el rumbo de los procesos de restitución de tierras en el país. Un fallo del Juzgado Primero de Restitución de Tierras de Sincelejo reconoció por primera vez al campesinado como sujeto colectivo de restitución de tierras y sujeto ambiental, beneficiando a 16 familias del municipio de Chalán, Sucre.
La sentencia ordenó devolver el predio Manzanares, una extensión cercana a las 200 hectáreas de la que las familias fueron despojadas entre 1996 y 2003, cuando la violencia del conflicto armado las obligó a abandonar sus hogares y sus medios de subsistencia.
Además de recuperar el terreno, las víctimas recibirán medidas de reparación integral. El despacho judicial dispuso compensaciones económicas y la gestión de alivios en obligaciones por servicios públicos, con el propósito de facilitar la reconstrucción de sus proyectos de vida y garantizar un retorno con mejores condiciones.
La decisión es considerada un precedente para la protección de los derechos del campesinado en Colombia, al reconocer su papel como comunidad con derechos colectivos sobre el territorio y el medio ambiente. El fallo también fortalece las políticas de reparación para quienes sufrieron el despojo y el desplazamiento forzado durante el conflicto armado.
Con esta determinación, Chalán se convierte en escenario de un caso emblemático para la restitución de tierras en el país, abriendo la puerta a que otras comunidades campesinas víctimas de la violencia puedan reclamar sus derechos con un respaldo judicial más sólido.
