La tensión política en el Magdalena volvió a subir luego de que la gobernadora Margarita Guerra enviara un mensaje en el que afirmó que existen sectores interesados en debilitar su administración mediante acciones de intimidación y campañas de desprestigio.
La mandataria sostuvo que, desde que asumió el cargo, ha debido enfrentar un ambiente hostil que, según dijo, busca frenar las decisiones que ha tomado en la administración departamental. Aunque evitó mencionar responsables, aseguró que las presiones no modificarán el rumbo de su gobierno.
Guerra indicó que su compromiso es mantener una gestión enfocada en el manejo responsable de los recursos públicos y en la ejecución de proyectos para beneficio de los habitantes del departamento, por encima de disputas políticas.
Finalmente, hizo un llamado a respaldar las instituciones y afirmó que continuará ejerciendo sus funciones con independencia, insistiendo en que el Magdalena necesita estabilidad para avanzar en su desarrollo y atender las principales necesidades de la población.
