El Magdalena atraviesa uno de sus momentos más violentos de 2026. En apenas seis meses, 261 personas fueron asesinadas, una cifra que deja al descubierto el avance de la criminalidad y el fracaso de los esfuerzos por contener la ola de sangre que golpea al departamento.
De acuerdo con un análisis conocido por LaRegional, elaborado por la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos, Activistas y Líderes Sociales de la Sierra Nevada de Santa Marta (Pdhal-SN), con base en estadísticas de Medicina Legal, Santa Marta encabeza la lista de los territorios más afectados con 60 homicidios, seguida por Zona Bananera y Fundación, con 31 casos cada una.
La violencia también castigó con fuerza a Ciénaga, donde se registraron 25 asesinatos, y a Aracataca, con 23. Ariguaní y Pueblo Viejo reportaron 12 homicidios cada uno; El Banco contabilizó 10; Pivijay y El Retén sumaron ocho, mientras que Nueva Granada, Sabanas de San Ángel, Santa Ana y Sitionuevo registraron seis casos cada uno.
Las cifras han generado profunda preocupación entre organizaciones sociales y distintos gremios, que advierten un incremento de los homicidios selectivos y exigen acciones inmediatas para enfrentar una violencia que parece estar fuera de control.
El balance del primer semestre deja un mensaje contundente: mientras los asesinatos continúan aumentando, miles de magdalenenses viven bajo el temor de que la violencia siga cobrando vidas sin que se produzcan resultados efectivos para detenerla.
