Redacción: Sandra Santiago Barbosa
En Norosí el agua se está acabando, eso al menos, es lo que dicen los habitantes, por lo que hace varios días protestaron y quemaron varias maquinarias de las que utilizan los mineros ilegales, debido a que con estos secan los cuerpos de agua y arrasan con la flora y la fauna.
La quebrada Norosí está completamente seca, debido a la sedimentación que produce la minería ilegal, debido a que para el desarrollo de esta utilizan unas 100 retroexcavadoras, que han afectado la quebrada y aunque esta actividad está penalizada en el país, nadie ha tomado medidas al respecto.
El agua en ese punto se ha puesto naranja, por lo que, para los habitantes es imposible ingerirla.
Como medidas extremas, en esa población organizaron un comité para impedir el ingreso de combustible para la maquinaria, pero las cosas siguen igual o peor, debido a que siguen trabajando en el cauce.

A principio de marzo, la Policía quemó dos máquinas, debido a las afectaciones sobre el medio ambiente, sin embargo, la explotación continúa.
Los mineros ilegales han acabado con los árboles y el agua, por lo que todo parece un desierto, según los campesinos que denunciaron el hecho.
La comunidad pide una intervención pronta, no solo por las afectaciones a la fauna y la flora, sino también porque se están quedando sin el preciado líquido.
