Por: Maye Rodríguez
Mensaje como “Mejor me voy, mejor me voy, como hace el cóndor herido”, “Hubo desastre” y “Aquí estuve presente yo”, ocupan ahora los espacios donde permanecían las esculturas de artistas vallenatos en al parque La Provincia de Valledupar, las cuales fueron retiradas por la Administración Municipal para ser restauradas antes los hechos vandálicos de las que han sido víctimas.
Una verdadera ‘ausencia sentimental’, ha causado este vacío en la ciudad de Valledupar. La primera en ser retirada fue la Diomedes Diaz, uno de los monumentos más visitados por los turistas, siendo una de las que muestra mayor deterioro. También fueron retiradas las esculturas de Iván Villazón y Jorge Oñate, esta última fue dañada con una semana de haber sido develada en el marco del 55 Festival de la Leyenda Vallenata.
El retiro lo llevó a cabo la Administración Municipal, argumentando la acción a varios factores entre ellos el deterioro que a través del tiempo han tenido por temas climáticos y uso constante, a lo que también se suman actos vandálicos cometidos en los últimos días, que afectaron de forma directa la obra recientemente inaugurada, en honor al desaparecido maestro Jorge Oñate.
“Las vamos a retirar y restaurar. Pero nuestro llamado a la comunidad es a valorar las esculturas de estos hombres que han puesto en alto nuestra música vallenata, que muchos ya no están y que lastimosamente, por el maltrato de algunas personas inescrupulosas, se han visto afectadas. Necesitamos más cultura ciudadana para que todos, propios y visitantes, podamos seguir disfrutándolas”, enfatizó el alcalde Mello Castro.
A ese llamado realizado por el mandatario se suma el del escultor Jhon Peñaloza, quien será el encargado de realizar el proceso de restauración de 14 de las esculturas en el municipio entre ellas: Diomedes Díaz, Iván Villazón, Peter Manjarrés
Peñaloza recordó que entre los deterioros se ha evidenciado el retiro del diamante de Diomedes Díaz, al cual también se le ha partido la mano derecha; a la de Jorge Oñate le fue robado el gramófono; la de Kaleth Morales sufrió la pérdida de tres dedos de la mano izquierda; la de Iván Villazón se afectó con el robo de su micrófono y le partieron tres dedos; la de Peter Manjarrés, ubicada en la glorieta de la Terminal de Transportes le partieron uno de los brazos y dedos. Esta última será reubicada en el parque La Provincia.
Al referirse a los costos que genera este deterioro de las esculturas, Peñaloza explicó que dependiendo el daño que tenga cada escultura, el promedio es de 10 a 12 millones de pesos por cada una. “Por ello, invitamos a la gente a que nos acompañe a preservar cada una de estas esculturas, cuyo objetivo es ofrecer un mejor servicio turístico en la ciudad”.
