Redacción: laregional.net
Una alerta ha emitido el movimiento de paz, PAX, ante la decisión de Prodeco-Glencore de retirar operaciones mineras en el departamento del Cesar, ya que implicaría la posible evasión de la responsabilidad con las víctimas de la violencia en la región.
PAX esperaba entablar un diálogo con Prodeco sobre la verdad y la reconciliación. Durante los últimos tres años, se han mantenido varias conversaciones constructivas entre ejecutivos de la empresa y la Asamblea Campesina del Cesar por la Restitución de Tierras y el Buen Vivir, una organización regional de víctimas de la región minera del carbón, con el fin de generar confianza mutua y definir temas a discutir en dicho diálogo.
Afirman que el retiro de Prodeco pondrá en peligro las perspectivas de dicho diálogo. Además, se teme que la empresa no cumpla con sus responsabilidades con respecto a remediar sus impactos sobre los derechos humanos de acuerdo con los estándares internacionales.
PAX escribió una carta abierta al Director Ejecutivo de Glencore, con copia a Iván Duque Márquez y Luis Alberto Monsalve, en la que se exige lo siguiente: A pesar de su intención de salir de la región, Prodeco tiene la obligación moral de dar seguimiento a conversaciones anteriores con la Asamblea Campesina del Cesar sobre un diálogo sobre la verdad y la reconciliación.
Mientras Prodeco tenga presencia en Cesar, la empresa debe continuar alzando la voz contra la estigmatización, las amenazas y la violencia contra las víctimas y los líderes sociales de la región e instar al gobierno colombiano a actuar en su contra.
De acuerdo con los estándares internacionales sobre empresas y derechos humanos, Prodeco debe publicar los hallazgos de su Evaluación de Impacto en Derechos Humanos, encargada en 2018, e indicar cómo abordará estos impactos.
