Que una gran multitud de 15 mil personas en el lanzamiento de la campaña de Abelardo, que si el tipo mueve el torniquete, que si Abelardo despunta…
A mi me echaron el cuento de otra forma. Que el man mandó 120 buses a todos los barrios de Bogotá invitando a un concierto gratis, y que hubo música y comediantes, y que ese fue el gancho.
Pero, haya sido lo que haya sido, yo quisiera que alguien me explicara el cuento del “tigre”.
¿Cómo es esa vaina que Abelardo es el “Tigre”? Dizque el lanzamiento de la campaña del “Tigre”.
Cara de tigre no tiene, y esto lo digo con seguridad porque he tenido a varios amigos en mi vida apodados “el tigre”, o el “gato”, y sé distinguir una cara de “tigre” que merezca ese remoquete. Para ser “tigre” hay que ser medio rubio, porque los tigres son claros, amarillos, y tener ojos claros, como los tigres, usualmente, ojos que convergen sobre una nariz en punta en un ángulo definido. Abelardo no tiene ese trazo físico. No es rubio, no tiene ojos de Tigre, ni su nariz termina en punta. Abelardo es mas bien un tipo feo, corriente, con una frente amplia que parece RESBALADERO DE TIGRE, lo que no sé si esa sea la referencia al “tigre”. Pero ser “tigre”, a tener la frente como “resbaladero de tigre”, no son la misma vaina.
Yo les voy a decir a qué se parece Abelardo. Abelardo se parece a Cantinflas -en serio-, y de hecho, el man posee sentido del humor. Yo oigo hablar a Abelardo y me cago de la risa. Su campaña parece un show de “stand up comedy”, yo todavía no he podido saber qué es lo que ofrece ese payaso porque su humor no me deja “apreciar” su programa de gobierno.
Hace como un mes, me mandaron un video de un mitin de Abelardo en Cartagena. Le dieron el micrófono a un man entre la audiencia, y el man comenzó a llorar diciendo “Colombia te necesita, Abelardo, ¡hijueputa, te necesitamos, viejo man!”, y Abelardo, para consolar a su necesitado votante, grito: “¡Hey, traigan una botella de agua, el man está mal!”.
Loco, yo dure toda la noche riéndome de ese video. El material humorístico producto de los mítines de Abelardo es abundante, ese man es un chiste, un comediante. Y ese video, claramente registrado con fines electorales, acabó siendo un “gif”, porque llorar por Abelardo es una estupidez, francamente. Eso tuvo que ser pagado, eso tuvo que ser arreglado.
Ni siquiera en Cartagena, en donde hay tanto huevón y tanto idiota, da para llorar por Abelardo y decir que “Colombia lo necesita”.
En otro video que me mandaron, sale Abelardo acosado por la multitud como si fuera una estrella de cine, y diera la impresión de que el man “arrastra multitudes”. Pero luego el “camarógrafo” enfoca el origen de la multitud que dizque sigue a Abelardo, y vamos a ver que no hay nadie en el foro, que todo ha sido filmado para que parezca que hay una multitud.
Ya lo dije por aquí el otro día: J.J. Rendón está detrás de este payaso, y la maquinaria que sigue a este idiota es el Tío Sam, la CIA, la maquinaria más poderosa económicamente.
Si el votante bruto de Colombia se deja arrastrar por las estupideces de Abelardo, y los conciertos de Abelardo, y los chiste culos de Abelardo echados con acento barranquillero, vamos a terminar con el “títere de títeres”.
Abelardo no es una opción seria. Cuando yo oigo a ese man, me siento oyendo a un impostor, en todo el sentido de la palabra. Abelardo ha asumido un acto de “barranquillero” postizo, porque ese man no es barranquillero, es monteriano.
Y segundo, que es lo que más me afecta personalmente, el idiota está diciendo en tarima ideas que ME HA ROBADO A MI, lo que me dice a mí que ese idiota, o me lee, o tiene a alguien cercano a él que me lee y lo aconseja, basado en algunas de mis ideas.
Esto ya sería el colmo de los colmos.
Hace 4 años, literalmente, ayudé a poner a Petro con todo lo que escribí y dije para que llegara.
Y ahora, el vergajo que está dizque despuntando como uno de los favoritos, está repitiendo mis ideas en entrevistas y tarimas.
A mi me da risa cuando oigo hablar de “influencers” en redes, en serio. Un vergajo que sale con ropa distinta todos los días, o una vieja que sale medio empelota todos los días en Tik Tok. Eso es, hoy en día, un “influencer” de redes.
Me perdonarán ustedes la arrogancia pero, “influencer” soy yo, que voy para el segundo presidente electo -si no hacemos algo para evítalo- en seguidilla, usando mis ideas.
Abelardo, hazme un favor: ¡vete a cagar, mi llave! No te robes mis ideas, usa las tuyas propias, o dile a J.J. que piense por sí mismo.
En lo que a mí respecta, haré todo lo posible porque no llegues, algo bastante retador teniendo en cuenta tanto votante bruto que hay en Colombia.
La mente del votante colombiano es un caso de estudio. En el 2018 habían dos contendientes: el candidato de Uribe, un títere, y el candidato de la izquierda, un ex-guerrilero. Colombia eligió al “títere” por miedo al ex-guerrillero. Duque resultó un desastre.
En el 2022, estaban el ex-guerrillero otra vez, y un “outsider”. Esta vez, Colombia escogió al ex-guerrillero, y el ex-guerrillero ha salido incluso peor que el “títere” en ciertos aspectos.
¿Cuál es la reacción del votante colombiano?
En lugar de pensar, “bueno, ni el títere ni el ex-guerrillero funcionaron, evitemos esta vez los extremos y escojamos a un tipo razonable”, el votante colombiano se vuelca otra vez a uno de los extremos, el extremo opuesto al del ex-guerrillero, es decir, otra vez el extremo del titere.
El problema de Colombia no son los candidatos, es el razonamiento pobre de los votantes. El colombiano no sabe pensar en términos electorales. El tipo -o tipa- ya está casado con una corriente y se entierra en vida con esa corriente. Eso no es un votante, es un idiota, un hincha, un fanático. De hecho, casi siempre vota no “a favor de…” sino “en contra de…”. Es decir, el odio es su vector principal a la hora de votar. El votante colombiano es un votante de “odios”, no un votante por “afinidades”.
Abelardo no es nada, pero encarna en estos momentos el “anti-petrismo”. ¿Es eso suficiente para votar por él?
¿Por qué hijueputas no buscamos, mejor, a alguien que sea AFÍN a nuestros ideales?
Una democracia no funciona con votantes brutos, lo siento.
Y ustedes no saben quién es Abelardo. Ese tipo no puede llegar, créanme, no jodan más con ese payaso. Rétense a ustedes mismos, intelectualmente, no votando por él.
Cuando el tipo tiene que repetir en tarima las ideas que produce un INFLUENCER POLÍTICO que vive en Arizona, ideas que se roba en Facebook, eso ya les debería decir algo sobre ese candidato.
¡Lo que me faltaba! La CIA robándome las ideas para poner a un títere suyo en Colombia de presidente…
J.J. debe tener agotado el manual de guerra sucia…
