Valledupar enfrenta una escalada de violencia que desafía el control institucional

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Por:  Miguel Macea Di Martino –

La seguridad en Valledupar vuelve a encender las alarmas ante el aumento de hechos violentos que, según denuncias ciudadanas y reportes recientes, evidencian la creciente influencia de estructuras criminales en distintos sectores de la capital del Cesar.

Aunque la administración del alcalde Ernesto Miguel Orozco ha presentado balances positivos en materia de seguridad, en las calles la percepción es distinta.

Habitantes de barrios y corregimientos aseguran que la presencia de grupos armados ilegales se ha intensificado, generando temor y afectando la cotidianidad.

Entre las organizaciones señaladas figuran facciones asociadas a Clan del Golfo, así como estructuras conocidas localmente como “Los Pachencas”, “Los JJ” y células urbanas del Ejército de Liberación Nacional.

Estas redes estarían detrás de una cadena de homicidios selectivos, extorsiones, hurtos y amenazas que han impactado tanto a comerciantes como a residentes.

Las autoridades, por su parte, han intensificado operativos y patrullajes, pero enfrentan un panorama complejo.

De acuerdo con analistas en seguridad, estos grupos no solo disputan el control territorial, sino que también manejan economías ilegales como el microtráfico, el préstamo “gota a gota” y corredores estratégicos para el narcotráfico en la región.

A esto se suma la preocupación por la capacidad de reacción institucional. Líderes comunitarios advierten que, en algunas zonas, la presencia estatal es limitada, lo que facilita la consolidación de estas estructuras criminales. “Aquí la gente tiene miedo de denunciar.

Sienten que los delincuentes tienen más control que la misma autoridad”, señaló un habitante que pidió reserva de su identidad.

Expertos coinciden en que la situación requiere una intervención integral que combine acciones de fuerza pública con inversión social, inteligencia y fortalecimiento de la justicia local.

Mientras tanto, la ciudadanía sigue exigiendo resultados concretos que devuelvan la tranquilidad a una ciudad que hoy se debate entre los avances oficiales y una realidad marcada por la inseguridad.


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