Valledupar: Estado de los ríos Cesar y Guatapurí fue tema de análisis

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Con la presencia de delegados de la Procuraduría General de la Nación,  la auditoría General de la República, la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional, y la Corte interamericana de Derechos Humanos se desarrolló el conversatorio ‘Agua y Justicia’, que tenía como objetivo presentar los pormenores del tránsito que surgió la Sentencia T622 para convertirse en la orden que salvaguarda al río Atrato y le dio la declaratoria de sujeto de derechos.

Jorge Iván Palacio, exmagistrado de la Corte Constitucional,  hizo una remembranza de la realidad de Chocó, el departamento que sufre las consecuencias de un río contaminado con Mercurio, las necesidad de declarar el río Atrato como sujeto de derechos y el tránsito que surgió esta Sentencia que se hace extensiva a todos los ríos del país y cuyas primeras experiencias se dieron en La India.

La metodología del conversatorio se dividió en dos paneles, el primero conformado por el viceministro de Medio Ambiente, Edilberto Guevara; el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Haroldo Quiroz; el auditor General de la República, Carlos Hernán Rodríguez Becerra; y el juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Humberto Sierra Porto. Estas dimensiones del derecho conversaron a cerca de la importancia de que el medio ambiente sea protegido y que se salvaguarden no solo los ríos sino todas las riquezas que presentan vida y que hoy son atacados por las malas prácticas humanas y cargas contaminantes.

El segundo panel se conformó con los actores que conocen de cerca la situación de los ríos Cesar y Guatapurí, tales como el contralor Municipal de Valledupar, Omar Contreras Socarrás; el ambientalista Tomás Darío Gutiérrez; el director de Corpocesar, Kaleb Villalobos Brochel;  el cabildo gobernador, Jaime Arias; y el subdirector del IDEAM, Omar Vergara.

El contralor municipal, Omar Contreras Socarrás, recordó que la Sentencia T622 es la médula espinal para salvaguardar todos los afluentes del país y que el río Guatapurí sí recibe una gran carga contaminante antes de desembocar en el río Cesar. “El río Guatapurí no solo se circunscribe al balneario Hurtado. Cuando hicimos la inspección en la cuenca baja del río pudimos informar al Alcalde de Valledupar que el río se está muriendo por la contaminación en la margen derecha que se está tragando el río y cada vez le resta espacio; hay que devolverle al río lo que le corresponde y la afectación no sólo se genera con lo que se vierte en él, sino también  cuando hay derroche en el recurso hídrico con agua no contabilizada; se necesitan unas acciones institucionales, para afianzar una verdadera política pública de cara al rio Guatapurí”, precisó.

Enfatizó que también se dejaron unas observaciones claras sobre las corrientes de lixiviado provenientes de las piscinas del relleno sanitario que se vierte a las fuentes de agua que enriquecen a los corregimientos del norte de Valledupar.

Tomás Darío Gutiérrez fue enérgico al asegurar que el río no está vivo, por ello hizo una remembranza de la cultura de pescadores que desapareció sobre el río Guatapurí hace más de 20 años. “Ya la gente no sabe hacer atarrayas, no las saben tirar, y para qué si no hay peces, llegará el día en que todos los ríos van a ser sujeto de derechos, así como los seres humanos que no teníamos derechos, y nos los dieron”, enfatizó.

Conclusiones

Entre las conclusiones del conversatorio, los panelistas coincidieron en que el colombiano tiene una actitud insensible y equivocada frente al medio ambiente y que la educación ambiental está produciendo algunos resultados positivos, pero lentamente.

El conversatorio sirvió como un llamado a los indígenas de la Sierra Nevada, frente a la ganadería a la orilla del río Guatapurí y  los incendios forestales, que son tradicionales y arraigadas a su cultura, pero que deben ser cambiadas.

El representante del IDEAM, Omar Vergara dijo que es necesario alinear la ciencia con la toma de decisiones, argumentando que “tenemos unos retos grandes en tema de comunicación, los científicos no hemos logrado llegar a los tomadores de decisiones, llegamos a los políticos que son claves en las mecánicas de cambio pero hay que buscar las forma de integrarnos, incorporar la ciencia sociales con la ciencia naturales, buscar una visión integral de territorio, por un lado el agua, por otro el bosque y básicamente incorporar los temas de ética medioambiental”.

Este ejercicio se desarrolló de la mano con la academia y la Fundación Universitaria de Área Andina, quedó con la relatoría; este claustro universitario se encargará de conformar una secretaría técnica para hacerle un seguimiento a lo que será la protección de las fuentes hídricas en el Cesar,  tarea que será apoyada por los entes de control locales,  la Contraloría Municipal de Valledupar  y la Procuraduría Regional.


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