En una nutrida discusión que en su apertura fue liderada por presidentes de Junta de Acción Comunal de Conejo, jurisdicción de Fonseca, La Guajira, se llevó a cabo el balance del primer año de la firma del Acuerdo Final, resultado de los diálogos de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la antigua guerrilla de las Farc.
En el balance hicieron presencia organizaciones como ONU, ARN y ANUC, ETCR Simón Trinidad, Policía, Grupo Ubicar, así como representantes de las comunidades aledañas al ETCR Amaury Rodríguez y los corregimientos que hacen parte del municipio de Fonseca, territorio priorizado a partir del acuerdo.
En la mesa principal estuvieron delegados de la JAC Conejo, JAC Pondores, Luis Tejo, profesor de la Universidad del Norte de Barranquilla, Yuleisis Gámez (ANUC) y representantes de los ex guerrilleros del ETCR Amaury Rodríguez.
En los informes se señala el incumplimiento de lo acordado por parte del Gobierno, pese a esto algunos resaltan la labor negociadora del saliente Gobierno con las Farc, así mismo se felicitó el diálogo que dio como resultado el acuerdo. Sin embargo insistieron en que es necesario invertir en proyectos productivos, herramientas, formación e inversión en el campo, ya que actualmente en casi la totalidad de las comunidades asistentes no ha vías, colegios, puesto de salud ni servicios básicos.
Aunque Farc ha cumplido lo pactado, según éstos, hasta el momento, el Gobierno Nacional ha incumplido y traicionado su palabra. “El acuerdo ha sido modificado y se han eludido compromisos adquiridos con el pueblo”. Los exguerrilleros resaltaron el apoyo solidario de organizaciones y países como ONU, FAO, SENA, Pastoral Social, Comunidad Noruega, Sueca y Alemana, entre otros, además se señaló la negativa de la Agencia de Reincorporación Nacional a apoyar el proyecto de vivienda para ex guerrilleros, igual mente la presente incertidumbre frente a reincorporación política.
Se aclaró a la población aledaña que los exguerrilleros no están recibiendo beneficios que no hayan llegado también a la comunidad o que no hayan sido pactados.
Para el profesor Luis Tejo de la Universidad de Norte de Barranquilla, quien acompaño el balance desde el punto de vista de un académico, el proceso de paz es exitoso, pues, pese a los incumplimientos del Gobierno no hay disidencias ni confrontaciones en el caribe. En los ETCR del caribe no hay sembrados de cultivos ilícitos, más bien existen experiencias de reconciliación que es necesario recopilar y dar a conocer.
Así mismo, el reconocimiento como seres humanos de los excombatientes y el hecho de que hoy los territorios se han abierto a la oferta institucional, así sea incompleta, cosa que antes por efecto de la violencia era imposible por ser considerados zona roja, esto muestra un significativo avance en la implementación de la paz.
La construcción de la paz es un hecho complejo, la guerra genera interacción entre diferentes actores del territorio esto ha producido costumbres que no se superan de un día para otro, fueron 53 años de conflicto armado, es normal la desconfianza, pero es una carrera de largo aliento en la que la voluntad de paz será determinante. Hay que pensar la construcción de paz en clave generacional, procurar brindar las garantías para que las nuevas generaciones puedan acceder a un territorio diferente, pero eso empieza desde este momento histórico.
“Hoy nos reconocemos como colombianos ya no como enemigos. Se evidencia en los informes dados por las comunidades que la mayoría de las problemáticas que les aquejan no han sido por causa de la presencia de las Farc si no por la ausencia de presencia estatal y por la falta de participación directa de la comunidad en las tomas de decisiones en sus territorios. Se da ahora una invitación a las comunidades a apropiarse de sus territorios”, concluyó la Oficina de Comunicaciones, ETCR Amaury Rodríguez, Pondores – La Guajira
