En tiempo récord fue aprobada la personería jurídica para Defensores de la Patria, el grupo político que aglutina las fuerzas de derecha que lograron la victoria electoral en segunda ronda el pasado 21 de junio. Una de las voces más preocupadas por este hecho es justamente la de Álvaro Uribe Vélez, quien en entrevista con W Radio afirmó que no está seguro de si irá o no, y afirmó que estará en Pereira, refiriéndose, casi que con sorna, a que tendría una situación personal que le impediría asistir a la polémica posesión.
Uribe tendrá una de sus peores complicaciones en su dilatada vida política: la de mantener vivo el Centro Democrático. Para esto, deberá hacer una correría por todas las grandes universidades del país manteniendo vivo entre los jóvenes la llama de lo que alguna vez fue el partido más poderoso de Colombia. Si bien, siguen existiendo diferencias entre el petrismo y el uribismo, inherente a su propia ideología, la confrontación la tendrá con la extrema derecha.
Ahora afirmó que no podría estar en la posesión en Cali el próximo 7 de agosto. Las razones que alegó fueron de carácter personal y dio a entender que los líos judiciales lo tendrían impedido de irse a la sultana del Valle y presentarse como uno de los invitados especiales. Vale la pena aclarar que Uribe fue invitado, a diferencia del expresidente Ernesto Samper a quien decidieron no invitar. Uribe ha mantenido una disputa política e ideológica con lo que ahora se llama el partido político que acaba de obtener la personería y que representa los intereses del presidente electo. Uno de ellos es una disputa personal con el jefe de estrategia digital del abelardismo, el abogado Carlos Suárez, quien es acusado de ser muy extremo a la hora de establecer la violencia digital contra el expresidente y su familia.
Uribe ha sufrido en los últimos seis meses pérdidas sensibles dentro de su partido político, entre las que se incluyen la de María Fernanda Cabal, quien estaría pensando en hacer un partido propio y la de Paola Holguín, quien dejó las filas del Centro Democrático y fue nombrada por el gobierno entrante como ministra de Cultura, lo que ha generado un sinnúmero de críticas por la poca idoneidad que supone Holguín para manejar esta cartera.
La no asistencia de Uribe sería un mensaje y un símbolo claro de lo que vendrá, al menos hasta octubre del 2027 entre Abelardo y Uribe.
