
A finales de 2021 se conoció el proyecto Autopistas del Caribe, corredor de carga Cartagena-Barranquilla, que promete acercar aún más a las principales capitales de la región.
Para esto se creó la concesión que lleva el mismo nombre con un plazo de 35 años, la cual está conformada por las firmas KMA Construcciones, Ortiz Construcciones y Proyectos y H+ERA. Esta es una iniciativa privada y necesitará inversiones por 4,3 billones de pesos. De este monto, cerca de 1,5 billones se destinarán a la construcción de obras civiles y 2,8 al mantenimiento y operación de la infraestructura, con la intervención de 243 kilómetros de carretera.
Un año después el proyecto está en etapa de preconstrucción, sin embargo, parece que no logrará su cierre financiero y así avanzar a la siguiente fase: la construcción.
“La idea es realizar dobles calzadas, actualmente solo hay 15 km (…) con todo el proyecto hay una reducción aproximadamente de dos horas a 1 hora y 16 minutos, es cerca de un ahorro de 45 minutos, que a su vez disminuye los costos operativos de llantas, combustible, etc”, Ernesto Carvajal, gerente general de la concesión.
“Durante la fase de preconstrucción, estamos haciendo los estudios y diseños de ingeniería de todo lo que vamos a construir, estamos en tramitando las licencias ambientales y en consultas previas, tenemos cinco certificadas (…) sin embargo, no estamos avanzando en la acreditación del cierre financiero, si bien nosotros presentamos el proyecto a 26 entidades del sector financiero, de las cuales 10 mostraron interés, tenemos dificultades para lograrlo”, señaló Carvajal.
Entre las razones de este reto, el gerente destacó tres problemas: el peaje Turbaco, la estación de peaje Arroyo de Piedra y el esquema tarifario. Actualmente la concesión se encarga del mantenimiento y operación de esta vía. Vale recordar que la carretera cuenta con seis peajes en todo su trayecto, y se incorporaría uno más con la construcción de este proyecto (Arroyo de Piedra).
“Hoy hace un año se levantaron las talenqueras por instrucción de la ANI, debido a un problema social que fue heredado de Cartagena, allí hay una concesión vial urbana la cual tiene unos peajes internos, de ahí surgió un movimiento (…), además hay problemas derivados del movimiento ‘no al peaje’, por eso la estación de Arroyo de Piedra se aplazó para marzo de 2024”, dijo el gerente.
Con esta difícil situación, en este momento se encuentra al borde de una posible reestructuración esta vía de Cuarta Generación. “Hoy el peaje de Turbaco representa 30% de los recursos con el tráfico que está pasando lo que equivale a cerca de 25.000 vehículos diarios”, remarcó el empresario.
Para el 20 de abril de 2023, el proyecto deberá contar con un cierre financiero para contar con el aval de las entidades crediticias para iniciar la fase de construcción de los 94 kilómetros de doble calzada y variantes.
El pasado 6 de diciembre la ANI presentó un paquete de propuesta que comprende obras adicionales por $25.000 millones a cargo de la concesión para soluciones de movilidad.
