Otro golpe judicial recibieron los sectores que intentan frenar la Asamblea Constituyente impulsada desde las calles y respaldada por el gobierno de Gustavo Petro. El Consejo de Estado rechazó una nueva demanda que buscaba tumbar la autorización para recolectar firmas ciudadanas y bloquear el avance de la iniciativa.
La ofensiva fue presentada por la Fundación Defensa del Estado, que pretendía anular la resolución de la Registraduría con la que se reconoció al comité promotor encargado de recoger apoyos para llevar la propuesta de Constituyente al Congreso.
Pero la Sala Quinta del alto tribunal le cerró la puerta a ese intento y dejó claro que la resolución cuestionada es apenas un trámite inicial que no puede ser frenado judicialmente en esta etapa.
En otras palabras, la justicia ratificó que millones de ciudadanos tienen derecho a organizarse y promover una transformación constitucional sin que sectores políticos o jurídicos intenten bloquear el proceso antes de tiempo.
Ahora el reto del comité será conseguir más de 2 millones de firmas válidas, equivalentes al 5 % del censo electoral, para que el proyecto pueda llegar al Congreso y abrir el debate nacional sobre una nueva Constituyente.
La decisión también representa un duro revés para los sectores de oposición que han intentado desmontar la iniciativa por la vía judicial. Esta ya es la segunda demanda rechazada por el Consejo de Estado contra el proceso de recolección de firmas.
Mientras los detractores insisten en frenar la propuesta en los tribunales, el movimiento constituyente sigue avanzando con respaldo ciudadano y con luz verde institucional.
