La renuncia irrevocable de Julio Casadiegos Navarro y la del Omar Benjumea como presidente de la Asamblea deja sin mesa directiva, por ahora, a la corporación coadministradora del departamento.
La Asamblea es noticia por estos días, no precisamente por los debates de control político a la Gobernación del Cesar, pues luego de analizar la espinosa situación, ocho diputados decidieron aceptar la renuncia de Casadiegos Navarro, quien se fue a Canadá a pedir protección pues asegura que lo han amenazado de muerte en la corporación.
“Fue una renuncia irrevocable. Los compañeros motivaron su voto ya que no aceptamos las acusaciones de matoneo, pero entendemos el tema de las amenazas, por eso votamos positivo aceptando la renuncia”, dijo el presidente de la corporación, Omar Benjumea.
Durante la sesión en que se tomó esta decisión, el diputado Jorge Barros Gnecco presentó un impedimento que le fue aprobado, para abstenerse de votar y evitar caer en un conflicto de intereses, argumentando que contra él existe una denuncia interpuesta por Casadiegos Navarro en la Fiscalía. Mientras que Jimmy Watson no votó por tener excusa para no asistir al recinto.
Teniendo en cuenta que Julio Casadiegos Navarro ocupaba el cargo como primer vicepresidente de la mesa directiva de la Duma, los diputados deberán realizar una nueva elección para nombrar al corporado que ocupará este cargo para lo que resta del 2018. La elección se llevaría a cabo la próxima semana.
Sería el administrador de empresas, Jairo Gómez Cervantes quien remplace a Casadiegos (Cambio Radical).
Omar Benjumea por su parte continua en la Asamblea pero se aparta de la mesa directiva para no generar inhabilidad en sus aspiraciones a la Alcaldía de Codazzi en el 2019.
