Mediante una llamada telefónica, Luis Gustavo Moreno le aseguró al conocido periodista Daniel Coronell que posee información que podría interesarle a la justicia colombiana.
Tras esto, el columnista reveló ciertos fragmentos de dicha conversación, realizada desde una prisión federal en territorio norteamericano, en la que el exfiscal anticorrupción toca temas cuestionables.
En lo revelado por el columnista de Semana, el exfiscal asegura que posee información que sin duda le interesaría a la justicia sobre el exfiscal Néstor Humberto Martínez y que el exjefe de ese ente investigativo ha mentido acerca de su nombramiento en la unidad anticorrupción.
“Hay otra persona, distinta al doctor Leónidas Bustos, que influenció de manera trascendental en que yo fuera nombrado director anticorrupción, con unos fines y unas tareas específicas en ese cargo y por eso fui nombrado en ese cargo”, dijo Luis Gustavo Moreno a Coronell.
“Una poderosa mano quiere impedir que se concrete el principio de oportunidad en donde Moreno estaría dispuesto a prender el ventilador para develar los presuntos acuerdos entre exmagistrados de la Corte Suprema y políticos investigados por ese alto tribunal, para torcer o acomodar fallos”, dijo Coronell.
Entre esas personas están Álvaro Ashton, Musa Besayle, Juan Carlos Abadía y el exsecretario general de la Presidencia Alberto Velásquez y los magistrados Leónidas Bustos, Gustavo Malo y Francisco Ricaurte, dijo el columnista.
“Los más importantes no están incluidos en el principio de oportunidad”, aclaró Luis Gustavo a Coronell. Y aseguró que solo están los que fueron mencionados en los audios que tiene la DEA, pero seguramente existen más personas implicadas. Moreno sospecha que el interés principal de la Fiscalía sea el de impedir que esa información se divulgue y sea conocida.
De igual manera, advirtió que “Jaime Camacho (el actual vicefiscal) y Fabio Espitia (fiscal general encargado) llegaron por recomendación según lo que yo sé, y me consta, de Francisco Sintura. Francisco Sintura es el abogado de Corficolombiana”, la cual pertenece al Grupo Aval que está implicado en el conocido escándalo de corrupción de la brasilera Odebrecht en el país.
