Lo que comenzó como una jornada de memoria y muralismo en Llanogrande terminó convertido en un explosivo enfrentamiento político y simbólico protagonizado por el concejal de Medellín Andrés Rodríguez, conocido como “Gury”, quien terminó viendo cómo el bate que lo ha acompañado en múltiples confrontaciones públicas fue arrebatado y lanzado a un río por varios manifestantes.
La tensión se desató en inmediaciones de la residencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez, donde colectivos sociales y ciudadanos realizaban actividades relacionadas con las recientes cifras de falsos positivos reveladas por la JEP. En medio del acto apareció el cabildante, reconocido por sus discursos incendiarios y por exhibir un bate como símbolo de confrontación política en diferentes escenarios.
Videos difundidos en redes muestran el momento en que el concejal discute con algunos asistentes mientras sostenía el objeto. En cuestión de segundos, varios manifestantes lo rodearon, lograron quitarle el bate y corrieron hacia un afluente cercano para deshacerse de él.
La escena subió aún más de tono cuando el “Gury”, acompañado por algunos colaboradores, salió detrás de quienes se llevaron el bate intentando recuperarlo. Sin embargo, el intento fue inútil: el objeto terminó cayendo al río ante los gritos y la euforia de los presentes.
Para muchos asistentes, el episodio tuvo un fuerte contenido simbólico, pues el bate se había convertido en una imagen recurrente del concejal en medio de marchas, enfrentamientos verbales y actos políticos. Todo ocurrió durante una actividad enfocada en las víctimas de ejecuciones extrajudiciales y la memoria histórica del conflicto colombiano.
El incidente volvió a encender el debate sobre el tono de la confrontación política en el país y sobre el papel de figuras públicas que han convertido la intimidación y el choque permanente en parte de su discurso.
