Un particular e infortunado caso de robos se ha venido presentando en los alrededores de Dibulla, La Guajira, en donde los principales afectados son los pescadores de la zona que no pueden ni dormir de noche porque pueden perder hasta los trasmallos.
Hasta el momento cinco pescadores se han visto afectados por el robo sistemático que se viene presentando y parece ser que el ladrón es el mismo. Así lo ratificó el pescador Miguel Alfonso Ramírez Pacheco, quien quedó con la cabeza entre las piernas al observar que sus trasmallos, con los que consigue el sustento de sus dos familias, no se encontraba donde lo había dejado. Verificó el lugar con el GPS y efectivamente era ahí, pero no estaban. Lo hurtado asciende a 6 millones de pesos.
El pescador recogió lo poco que le dejaron al igual que los 20 jureles que habían quedado atrapados en las redes y después de recorrer 15 millas regresó a su casa en Dibulla.
Este pescador de 42 años de edad, frecuentemente debe ir a pescar al corregimiento de Camarones, localizado en el distrito de Riohacha, en donde el ladrón se ha ensañado y en lo que ha podido indagar parece que es el mismo, pero la clave para no dejarse robar más es no dormirse cuando se está mar adentro.
Según cuentan, al adormitarse se presenta el momento propicio que aprovecha el delincuente para llevarse las redes pesca que con esfuerzos han conseguido estas comunidades del municipio de Dibulla, quienes se sienten solos porque no encuentran apoyo en las autoridades.
«A cinco pescadores nos han robado los trasmallos, eso ocurrió en el corregimiento de Camarones, en diferentes fechas y lo hacen en horas de la noche o madrugada», dijo Ramírez Pacheco.
Afirma que presentó la denuncia en la Fiscalía desde hace tres meses, al igual, se ha trasladado desde Dibulla hasta el distrito de Riohacha a la Dirección Marítima y no le dan respuesta de cómo va la investigación.
«Aquí en Dibulla también nos han robado, en la actualidad se nos han desaparecido tres lanchas y varios trasmallos. Por ese desamparo en que nos sentimos, nos vimos obligados a investigar por nuestra propia cuenta y encontramos parte de lo perdido en Riohacha», argumentó.
El último robo registrado en la zona se presentó el pasado jueves 5 de julio, cuando de la desembocadura del río con el mar en el corregimiento de Mingueo se llevaron una lancha completa para pescar, es decir, con motor y trasmallo.
