
Es la quinta vez que la Contraloría General de la Nación advierte sobre el tema del fracking en Colombia, esta vez, lo hizo mediante un estudio de más de 200 páginas, alertando sobre todos los riesgos ambientales que se pueden generar, debido a que no ha sido lo suficientemente estudiado y calificando esta técnica de yacimientos no convencionales como catastrófica e irreversible.
En esta ocasión, fue reiterado por el excontralor general Edgardo Maya y el contralor actual, Carlos Felipe Córdoba, asegurando que el Estado en definitiva no se encuentra preparado para él.
En el extenso escrito se subrayan todas las malas consecuencias que esta técnica ha generado en varios países del mundo, causando elevados niveles de contaminación, derrames e incidentes con tuberías. A su vez, se menciona la inexperiencia del país en estos casos, por ello se tienen que tomar las precauciones y medidas necesarias para no causar un impacto catastrófico en el país, ya que el conocimiento en el tema no es extenso.
Según la Contraloría, el país tiene particularidades ambientales que deben estudiarse a fondo con el fin de evitar riesgos ambientales ante e desarrollo de la explotación de dichos yacimientos. A esto se suma la preocupación de la gestión del recurso hídrico en zonas de yacimientos, en términos de abastecimiento y riesgos ambientales que se verían expuestos en las etapas de exploración y explotación.
Las actividades que podrían causar acciones irreversibles, causando catástrofes en superficie serian el manejo, transporte, almacenamiento y uso de sustancias peligrosas como químicos, lodos, aceites y fluidos, que son implementados para la fracturación hidráulica en la superficie, y los factores internos podrían ser las roturas de tanques, fallas en equipo, rotura de geomembranas, sobrellenados accidentales, también la carencia de información referida a la frecuencia, cantidad y concentraciones de los productos químicos empleados n el fracturamiento.
Según la entidad, se han generado hasta el momento 16 normas relacionadas con la exploración y explotación de yacimientos no convencionales, de las cuales 14 tienen injerencia en el componente técnico ambiental y las 2 restantes en el componente administrativo; En orden decreciente, el Ministerio de Minas y Energía ha proferido 5 normas, seguido de la ANH, con 4 normas; el Minambiente, con 3 normas, el Servicio Geológico Colombiano, 2 normas y el Departamento Administrativo de la Presidencia, 1 norma.
