El Festival Vallenato no solo se caracteriza por la salvaguarda precisamente de este género del folclor, que vale recordar es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad; sino también por la gran cantidad de espectadores que jalona.
En los días de celebración de este magno evento, que este año fue del 29 de abril al 2 de mayo, miles de propios y visitantes llegan a los diferentes concursos y conciertos. Pero en este año quien no la pasó al 100 %, fueron los tantos turistas que invirtieron recursos millonarios para disfrutar de las fiestas vallenatas.
Sucedió que mientras sonaban los acordeones, la caja y la guacharaca, en las tuberías no había agua. El vital líquido suministrado por la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar, brilló por su ausencia.
Esta situación llevó a que hoteles y restaurantes colapsaran debido a que la empresa de acueducto suspendió el servicio, alegando turbiedad en el agua por las fuertes lluvias en la cuenca alta del río Guatapurí.
Uno de los tantos afectados fueron los comerciantes del Balneario del Río Guatapurí, quienes tuvieron que comprar agua teniendo el afluente a pocos metros, algunos indicaron que el caudal estaba bajo y no entendían el porqué de la suspensión.
Lo cierto es que el suministro de agua no fue el óptimo, ni en zonas residenciales ni en el comercio, estos últimos los más perjudicados.
