Magangué le apuesta al río para reactivar su economía tras décadas de abandono

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Redacción: Miguel Macea Di Martino

Luego de años marcados por el estancamiento económico y decisiones administrativas cuestionadas, el municipio de Magangué comienza a trazar una nueva ruta de desarrollo con un proyecto que pone nuevamente en el centro de su crecimiento al río Magdalena.

La construcción del malecón se perfila como una de las iniciativas de infraestructura más ambiciosas en la historia reciente de esta población del sur de Bolívar, que durante décadas vivió de espaldas a su principal activo natural.

Hoy, esa relación busca transformarse en una oportunidad concreta de reactivación económica.

Expertos coinciden en que este tipo de obras no solo impactan el paisaje urbano, sino que abren la puerta a la inversión en sectores como el turismo, el comercio, la gastronomía y el transporte fluvial.

En el caso de Magangué, el proyecto podría dinamizar la economía local al atraer visitantes, incentivar la creación de nuevos negocios y fortalecer las cadenas productivas asociadas al río.

La apuesta también contempla la generación de empleo durante su ejecución y en la fase posterior, cuando entren en funcionamiento espacios comerciales, zonas de esparcimiento y actividades culturales que giren en torno al malecón.

Este tipo de desarrollo urbano ha demostrado en otras ciudades del país que puede convertirse en motor de crecimiento sostenible si se articula con políticas públicas eficientes.

La iniciativa, impulsada por la administración departamental liderada por Yamil Arana Padauí, ha generado opiniones divididas. Mientras algunos sectores cuestionan la inversión, otros destacan que se trata de una oportunidad histórica para recuperar el vínculo con el río Magdalena y reposicionar a Magangué como un eje estratégico en la región.

Más allá de las críticas, lo cierto es que el municipio enfrenta el reto de convertir esta obra en un verdadero polo de desarrollo.

La clave estará en complementar la infraestructura con incentivos a la inversión privada, fortalecimiento del sector agrícola y una planificación urbana que garantice sostenibilidad en el tiempo.

Si el proyecto logra consolidarse, Magangué podría dejar atrás su imagen de rezago económico y comenzar a escribir una nueva historia, esta vez de cara al río que durante años fue ignorado, pero que hoy vuelve a perfilarse como su principal oportunidad de progreso.


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